La medicina biológica busca reparar los daños acumulados en el organismo, llevando al cuerpo a un estado de equilibrio, a través de medicamentos naturales que activan funciones que procesan las grasas y la glucosa, e impulsan la pérdida de peso. La medicina biológica para impulsar la pérdida de peso debe ir acompañado de recomendaciones médicas (dietas, ejercicios, buena hidratación, etc.) para guiar a los pacientes al desarrollo de bueno hábitos que mejoren su estilo de vida.
Se estima que el 56 % de la población, colombiana entre los 18 y los 64 años, tiene sobrepeso u obesidad. Encuesta Nacional de la situación Nutricional del Ministerio de la Salud
Debemos entender que nuestro organismo procesa las grasas en forma de energía para poder cumplir nuestras actividades diarias. Si esas grasas no son metabolizadas en su totalidad, empezarán a acumularse y generarán sobrepeso. Estas grasas se acumulan en zonas alrededor de órganos vitales, lo cual puede desarrollar enfermedades como hipercolesterolemias e infartos. No solo esto, también cansancio, digestión pesada y disminución de masa muscular. Son muchos los factores que no nos permiten disminuir la grasa corporal del cuerpo.

Pero, ¿por qué no procesamos las grasas?

Existe un desequilibrio en el organismo y este se vuelve incapaz de cumplir con sus actividades metabólicas.

No existen tratamientos milagrosos, ya que aquellos que someten al cuerpo a condiciones extremas, generan efecto rebote, comprometen la salud y dañan en el organismo. Depende del paciente comprometerse a cambios más positivos, como el de cambiar estos malos hábitos que son la causa real de la obesidad. La medicina biológica ayuda de forma natural porque genera un equilibrio en el organismo, sin embargo estos tratamientos son personalizados. Esto significa que para realizarlos, debe asistir a la valoración, donde evaluarán el estado de la salud y de sus necesidades nutricionales. Posteriormente, se establecen el plan ideal, las pautas dietéticas y terapéuticas de apoyo necesarias para conseguir el propósito deseado.

Lo único que se necesita es permanecer constante, cumplir las diferentes tareas que se asignan y estar en actitud de adoptar un cambio.